Historia del conteo de cartas en el Blackjack

La historia del conteo de cartas en el blackjack comenzó en la década de 1950, cuando el famoso matemático Edward Thorp publicó el “Programa de Estrategia Dinámica”. El libro presenta un método de conteo de cartas de blackjack matemáticamente óptimo, que garantizaría al jugador una ventaja sobre el contador de cartas del casino, impidiendo que el casino llegue a un punto de equilibrio. El libro se rebautizó posteriormente como “Beat the Dealer”, y se introdujo en los Estados Unidos como sistema de conteo de cartas Hi Lo. El sistema generó una explosión inmediata de popularidad, a pesar de que su estrategia estadística no era exactamente óptima, y pronto fue abandonado por Thorp cuando se dio cuenta de que los casinos habían ajustado la disposición de sus mesas para reducir la eficacia del sistema de conteo de cartas.

La mayoría de la gente

La mayoría de la gente no sabe que el conteo de cartas en el blackjack se derivó de una simple calculadora reductora, un programa informático que dado un gran número de manos reduciría la maximización de la ventaja global de los jugadores. El conteo de cartas fue descubierto por un grupo de matemáticos de IBM que estaban trabajando en un programa secreto de algoritmos de puerta trasera para ser utilizado por el generador de números aleatorios del casino. El conteo de cartas en el Blackjack nació entonces como una técnica para aprovechar la debilidad del Trail: sus valores de cartas ridículamente altos. Ken Leadbeater y algunos de sus asociados desarrollaron el término de grupo en cascada, y se descubrió el uso de grupos de varias cartas para calcular probabilidades y probabilidades insesgadas para varias manos. La técnica se aplicó con éxito al blackjack a finales de la década de 1980.

Una premisa clave de la técnica es el recuento de los ases y reyes como cartas favorables, lo que las hace más contables, y las acredita con +EV. Aunque el sistema es estadísticamente eficaz, no es matemáticamente sólido. El sistema está pensado para ser utilizado en un modo casi óptimo, que se consigue dividiendo las cartas altas disponibles en la baraja en un múltiplo del número de cartas, el número de barajas y el número de manos. El múltiplo del número de cartas es el número de cartas que quedan en la baraja.

La clave del recuento de cartas es la caída de un múltiplo del número de la carta. A medida que se van sacando las cartas, se mantiene un total continuo. Cada vez que tengas una mano ganadora, descartas la mitad de las cartas. No cuentas las cartas cuando no tienes una mano ganadora.

Cuando las cartas se están acabando, se baja la mitad de las cartas cada vez que no se tiene una mano, excepto en los torneos. En el caso de un torneo, se sacan las cartas del montón de robo y se comprueba el total de la mano. Si se pierde la mano, el total no se modifica y la caída depende del valor de la mano. Cuando se gana una mano, se baja la mitad de las cartas.

El principio básico

El principio básico de descartar la mitad de las cartas cuando se gana una mano hace más difícil el conteo de cartas. El matemático Edward Thorp utilizó el sistema Martingale a principios del siglo XX para idear una estrategia en la que un jugador doblaba las cartas que tenía y seguía tirando hasta conseguir una mano mejor. Este proceso se conoce ahora como la “teoría de Goodyear” y es la base de muchos juegos de casino, incluidas las tragaperras, en las que el jugador sigue pulsando el botón para seguir ganando.

Sin embargo, la mayoría de las estrategias dependen de la exactitud del recuento, por lo que el recuento de cartas en su uso no es lo suficientemente preciso como para ser de gran ayuda en el póquer. El valor preciso de un sistema de recuento de cartas está determinado por la velocidad con la que el crupier saca la carta y la propia velocidad del jugador al pulsar el ratón. En algunos sistemas de conteo de cartas, el as se cuenta como -1, y el rey como +1. En otros sistemas, el 7 se cuenta como +1 y el 2 como +2. El conteo de cartas no mejora las probabilidades para el jugador, por lo que no es posible vencer a la casa contando.

Jugar al Blackjack

  • Jugar al Blackjack es una cuestión de suerte y habilidad. Con las habilidades adecuadas, el jugador puede tener hasta un 60% de ventaja sobre la casa, lo que se traduce en un buen rendimiento para el jugador. El jugador puede aprender técnicas avanzadas mirando una tabla de los mejores momentos para golpear y cuándo plantarse. El juego no se basa en hechos matemáticos seguros, por lo que el jugador puede tomar la decisión matemáticamente correcta de acertar o plantarse. Los casinos implementan estrategias básicas para intentar que las probabilidades en contra del jugador sean lo más parecidas posible.
  • Durante la historia del blackjack el conteo de cartas evolucionó hacia sistemas de conteo de cartas más sofisticados, como el sistema de conteo de cartas Ace Navoncourt. Este fue lanzado a finales de 1800, permitiendo a los jugadores con el conocimiento de su contenido tener una ligera ventaja sobre el casino. Curiosamente, la venta de este libro empujó el juego a la corriente principal, ya que la gente de los años 60 y 70 antes no había ido a los casinos a jugar.